Hoy Hemos utilizado la robótica educativa de una forma muy motivadora. Nuestro tapete estaba formado por imágenes de diferentes emociones (alegría, tristeza, enfado, miedo, calma, sorpresa…).
Los niños y niñas debían:
🤖 Programar el robot para que llegara hasta la emoción correcta según una situación planteada.
🧩 Identificar la expresión facial y asociarla con su nombre.
💭 Explicar por qué ese personaje podía sentirse así.
Además, hemos enlazado esta experiencia con el área de Matemáticas:
🔢 Conteo de casillas para planificar el recorrido.
➡️ Trabajo de orientación espacial (delante, detrás, izquierda, derecha).
📐 Resolución de pequeños retos de lógica para encontrar el camino más corto.
📊 Recuento de las emociones más repetidas y representación gráfica sencilla.
De esta manera, unimos educación emocional y pensamiento matemático en una misma propuesta de aprendizaje globalizado, significativa y muy motivadora.
Porque aprender a pensar también es aprender a sentir 💛
Seguimos creciendo juntos.
































